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Hoy por hoy, ni las empresas ni las personas pueden concebir su vida diaria sin el uso de las tecnologías móviles e inalámbricas, que les permiten mantener comunicaciones de voz e intercambiar todo tipo de datos sin importar donde se encuentren, incrementando su productividad y proporcionándoles una mayor agilidad en muy diversas circunstancias.
Por supuesto que aún hay muchos y muy grandes retos por sortear, tanto culturales como regulatorios e incluso tecnológicos, pero también es un mercado sumamente prometedor: según estimaciones de la compañía analista Pyramid Research, para 2009 los ingresos móviles en el mercado mexicano alcanzarán los US $8,900 millones, 38 por ciento de los cuales provendrán de los servicios de comunicaciones móviles.
No por nada proveedores de redes, desarrolladores de software móvil, fabricantes de dispositivos inalámbricos, operadores móviles, proveedores de plataformas y sistemas operativos, cableros, creadores de contenidos y participantes de otros nichos están levantando su mano y ejecutando acciones concretas para hacerse de una rebanada de este suculento pastel.
A decir de Gartner, de 2004 a 2005 el mercado de las conexiones móviles en Latinoamérica presentó un incremento anual histórico de 39.7 por ciento, alcanzando para el año pasado un rango de penetración de 43.3 por ciento. Al concluir el presente año, la firma estima que la penetración se incrementará a 50 por ciento, superando los 285 millones de conexiones móviles.
Con tal número de conexiones, la región se coloca sólo por debajo de Asia/Pacífico (con más de 947 millones) Europa Oriental (419 millones) y Europa Occidental (303 millones), dejando atrás a Norteamérica, el Medio Oriente y África.
Sin duda, Brasil y México son los países que apuntalan la actividad móvil en América Latina. De hecho, según el más reciente análisis de Gartner en este sentido, Brasil se colocó en el quinto lugar del Top Ten de los países con mayor número de conexiones móviles a nivel mundial (por sí mismo, este país llegó a los 86 millones al cierre de 2005). En el primer sitio está China, seguido de Estados Unidos, Rusia y Japón.
En materia de oferta, el número de handhelds habilitadas con Wi-Fi en la región ha pasado de 13,885, en 2002, a 172,466, al cierre de 2005, una evolución muy superior al comportamiento de los handhelds sin esta capacidad embarcados en Latinoamérica (los cuales han caído de 640,988 a 436,372 en dichos años), según información de IDC Latin America para el cuarto trimestre de 2005.
En el marco de lo inalámbrico aparecen cada vez más tendencias: que el mundo es de los jóvenes, señala Pyramid Research; que están por venir las ciudades inalámbricas (que en Estados Unidos han empezado ya a multiplicarse) y Wi-Max; que las comunicaciones unificadas y la ubicuidad de las redes ya no es una utopía sino una realidad, mediante plataformas como la arquitectura IMS (IP Multimedia Subsystem); que se dispararán las ventas de dispositivos de voz sobre redes inalámbricas (WLAN) hasta llegar, en 2009, a 17 millones de teléfonos con esta capacidad, y un largo etcétera.
En México ya se respiran algunas de estas tendencias: ciudades como Coahuila, Monterrey Durango están implementando redes inalámbricas empleando Wi-Fi y/o Wi-Max, mientras que una de las delegaciones más importantes de la capital del país ya tiene operando esta infraestructura en beneficio de sus pobladores, particularmente para apoyar las acciones en materia de seguridad ciudadana.
Según deja ver una investigación de carácter global realizada por Heavy Reading, las empresas de telecomunicaciones están muy conscientes del potencial de Wi-Max: 40 por ciento de un total de 175 carriers y proveedores de servicios de telecom encuestados en el mundo considera que en 2006 se presentarán las primeras aplicaciones masivas de esta plataforma, y 60 por ciento asegura que Wi-Max tendrá un impacto profundo y de largo plazo en su oferta de servicios y en su estrategia de conectividad.
México es el segundo mercado más importante de América Latina y uno de los más importantes a nivel mundial. El país vio un espectacular crecimiento en el número de suscriptores durante 2004, con una tasa de penetración del 6.8% a un impresionante 36% logrando un total de 37 millones de personas. Para finales de 2005 la tasa de penetración había alcanzado el 40%. También los servicios de valor agregado obtuvieron una parte importante de los ingresos.
Se espera que México, en los próximos cinco años, supere la tasa promedio de penetración de los servicios móviles en América Latina y aún que alcance una tasa de expansión mayor que las de Chile y Brasil. Esta situación habrá de derivar principalmente de la dura competencia entre las incumbentes Telcel (América Móvil) y Telmex (TEM), cuyas adquisiciones y estrategias de mercado las han convertido en empresas reconocidas en el nivel regional.
Pyramid Research estima que hacia el 2009 los ingresos móviles alcanzarán, en México, los US$ 8.900 millones y los ingresos por servicios de comunicaciones móviles representarán el 38% de este total. En este contexto, Pyramid estima que para el 2009 los suscriptores GSM/GPRS sobrepasarán los 24 millones. Con la mirada puesta en incrementar sus ARPUs, los dos mayores operadores colocarán el foco en el mercado de usuarios finales de alto nivel, ofreciendo soluciones integrales y servicios y aplicaciones no-básicos más avanzados tales como MMS, chateo móvil y acceso móvil al email, así como contenidos locales e internacionales.
Las estimaciones indican que actualmente un 30% de la población del país de edades entre los 14 y 24 años está suscripta a los servicios móviles. Las dos mayores Telcos, sin embargo, buscan agresivamente lograr una mayor penetración entre la juventud y en el mercado corporativo, a través de los servicios de datos y otros. Como resultado de esto, se espera que la base general de suscriptores se incremente en un promedio de 2,8 millones anualmente hasta el 2009.

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